Untitled, 1925

Untitled, 1925 Parte Uno (7 minutos, 2016, 16mm -> DV)

Sinopsis:

Cada una de las tres partes de la trilogía comienza con una narración en español, traducido al
inglés en una serie de subtítulos cortos. Se trata de poesía fantasmal, que habla del abuelo de la artista, que se atrevió a viajar desde su Rumania natal hasta Perú en 1923 a la edad de veintidós años. La primera parte transcurre  en una costa idílica, las casas están desiertas y emiten una vieja luz, las olas la rodean; los hombres, apenas vislumbrados en la mirada, están pescando. Los barcos y los pájaros se convierten en sombras temporales. La cámara a menudo está sobre un trípode, mirando fijamente  viento, ruinas, bandada de pelícanos. La trilogía está orquestada con una sobria pista compuesta por Rick Hyslop que proporciona un contrapunto delicado.


Untitled, 1925 Parte Dos (8:45 minutos, 2016, 16mm -> DV)

Sinopsis:

La segunda parte de la trilogía continúa la búsqueda de raíces en la patria de la artista, Perú. Un impresionante y lírico trabajo,  imbuido en  una rara intensidad. Hermosamente fotografiado, obra maestra compuesta de piedra, campanarios, litoral y casas en calles estrechas. La escena de los Andes aparece en visiones solarizadas, la minería de plata en esta geografía trae eco un tratamiento formal que lleva película de plata hasta el
exterior. Aquí hay una cumbre y culminación temporal, un trabajo sumario, denso con mucho tiempo de mirada y práctica materialista.


Untitled, 1925 Parte Tres (11 minutos, 2016, 16mm -> DV)

Sinopsis:

Los títulos presentan a una persona obsesionada por su propia blancura, destinado a no encajar jamás.
Camino pedregoso abre el camino, y luego un conjunto de tomas de ruinas incas cubiertas por la niebla.
La vegetación está húmeda y joven. Después, en un descenso, vemos la ciudad del Cuzco, hogar de las insurgencias indígenas por más un siglo. La gente llena las calles de marchas, los mercados se abren, los niños juegan fútbol en un patio. Los ladrillos se hacen a mano, las papas se recogen una por una, las viejos maneras son los maneras actuales. En la secuencia de cierre, los asientos numerados de un coliseo evidencia un viejo orden colonial, donde todo el mundo conoce su lugar.